Menu

Lecciones del océano

Inmenso, azul y tan hermoso, el océano ha estado cautivando corazones y mentes desde el inicio de los tiempos. Ha sido la inspiración para el arte, la literatura y todo tipo de descubrimientos científicos. No importa dónde estemos en la vida, muchos de nosotros preferimos retirarnos al océano para encontrar paz, dirección y guía. ¡El océano tiene tanto que enseñarnos!

Sigue leyendo para saber qué lecciones podemos extraer de este cuerpo formidable de agua.

Hacer que tu voz sea escuchada

No es posible acercarse al mar sin escucharlo primero. Las olas del océano crean una interminable banda sonora y todo lo que ruge y se estrella solo contribuye a su impresionante presencia. El océano no tiene vergüenza en ser ruidoso y hacer oír su voz, tú tampoco deberías.

De otra manera, el sonido del suave vaivén de las olas en un mar calmo puede darte una paz inimaginable, como también lo pueden hacer tus palabras.

No dejar de moverte

El océano está eternamente inquieto y se niega a quedarse inactivo. Es más tranquilo algunos días que otros, pero no importa el tiempo, sus olas siempre están rodando y la corriente siempre fluyendo. Las aguas del océano nunca se quedan en el mismo lugar por mucho tiempo. Siéntete inspirado por la energía del océano y recuerda siempre moverte en la dirección que tu corazón aconseja.

Aceptar el cambio

Las aguas del océano llegan y se van de la costa cada día, creando mareas que se elevan y reducen. Esa entrada y salida está determinada por la atracción gravitacional de la luna. El océano no opone resistencia ante el tirón de fuerzas superiores a sí mismo; entiende que el cambio constante es simplemente parte de la vida. Aprende a ser como el océano y fluye con los cambios que aparecen en tu camino.

El océano sabe cómo ser. Es salvaje y maravilloso y hace un alegre alboroto. Nunca se disculpa. Aprovecha tu mar interior y cede ante sus aguas.

mar